Outdoors

Francisco Torre & Luz Ma. Plascencia

Después de una misa que se llevó a cabo entre arreglos de lilis y casablancas, los invitados de Luz María y Francisco llegaron a una hermosa hacienda que los recibía con una alfombra blanca con pétalos de rosas naturales esparcidos sobre ella, para llevarlos hacia los jardines de la fiesta. La luz de unas esferas blancas que colgaban de los grandes árboles, brillaba cautivadoramente en medio de la noche.

Unas columnas de acrílico de diferentes alturas presentaban arreglos de lilis, astromelias, margaritas y piñanona. Al pie, decenas de pantallas de cera iluminaban la estampa. La mesa del moderno pastel se acompañó de estructuras similares, alineándose armónicamente a la estética del evento.

Las carpas blancas que acogieron el montaje no perdieron la nota y se acentuaron en sus postes con corsages y caída de hiedra.

Las rosas en un brillante color magenta contrastaron modernamente con el verde vivo de la campana irlandesa que completó el diseño de los centros de mesa, que destacaban vivazmente de la mantelería blanca.

La iluminación creó una atmósfera para cada espacio; así, el lago de la hacienda fue iluminado en un dramático tono ámbar, la fachada con leds rojos y los árboles con luz fría.

Además de la música del grupo y el DJ, un trío yucateco puso el toque regional y romántico. Por su parte, el toque casual y juvenil lo puso un carrito de charritos y chicharrones que fue la sensación y dejó a muchos felizmente enchilados.

Después de un rico banquete de tres tiempos, más de 15 variedades de dulces y postrecitos se presentaron en la barra para cerrar con broche de oro la cena, que sólo dio paso al mejor de los ambientes que se disfrutó en la pista de baile por horas y horas. 

Etiquetas

Hacienda: Romántico