Outdoors

Luis Alberto Solis & Eliza Pardo

La tarde empezó con una linda ceremonia religiosa a los pies de la iglesía de la Capilla de una hacienda, donde se reunieron todos los seres queridos de los novios para presentar su union matrimonial. Los barandales hacia la capilla estaban vestidos de tupidas de nubes y follaje dejando la atmósfera con un tono muy sweet, por los tonos rosas y blancos. El camino a la capilla estaba vestido con adornos a piso compuestos de nubes y gladiolas blancas, creando la atmósfera elegante y fresca que tanto distinguió a esta boda.

Una vez finalizada la ceremonia, todos los invitados pasaron a sus mesas, donde en cada plato encontraron un pequeño detalle en sus lugares, como pequeño aperitivo. El montaje consistió en sillas Tiffany en tono chocolate y mantelería color dorado, con unos coloridos centros de mesa a base de distintas flores en tonos rosas, morado y rosados con flores como lilies, alstroemerias y rosas, junto a una base de cristal con agua y rosas sumergidas.

El hot spot de la noche fueron las distintas mesas al rededor del montaje, una de ellas era la mesa del pastel, la cual lucía unos bellos arreglos en jarrones grandes de cristal. El pastel lucía muy elegante con unas cintas negras y unas rosas rosadas como detalle. En esta mesa se podían encontrar ricos y coloridos postrecitos. Para acompañar la decoración estaba la barra de golosinas vestida de colorido y muchos dulces, donde los invitados podían encontrar de todo para deleitar su antojo, el acento de esta mesa fue el pastel formado de chocolates y kisses con cintas doradas, y el arbol formado de cupcakes decorados con las iniciales de los novios.

Para volver la noche más romántica, a la hora de la cena, los invitaron deleitaron un manjar y junto con este, un saxofonista y su melodía acompañaron a los invitados a disfrutar la velada, para luego continuar la fiesta con la música y baile en la divertida pista. Una noche inolvidable para los novios y todos sus seres queridos.